Jordan
Llegué a casa con el peso del mundo sobre los hombros. La frustración y la irritación me consumían al entrar en el jardín, dispuesta a desahogarme con Celine sobre los retos a los que nos enfrentábamos. Sin embargo, cuando vi a Celine y Elowen en el jardín trasero, me invadió una oleada de calma y alivio que disipó parte de la tensión que me atormentaba.
"Hola, Luna", murmuré acercándome a ellas. El mero hecho de verlas allí, juntas, me reconfortó.
"Jordan, llegas pronto", comentó Celine