Punto de vista de Aiden
La escalera de incendios se había convertido en el lugar donde reflexionábamos sobre los temas que lo merecían.
No fue intencional. Había empezado cuando Rosie vivía en el apartamento viejo, en esas tardes que pasaba sola en la escalera, y la costumbre continuó en nuestro nuevo hogar y en el matrimonio sin que ninguno de los dos lo hubiera planeado.
Algunas noches estábamos los dos allí; otras, solo uno. Era un rincón donde el aire era distinto al del interior, donde los