Al ver la cara de enfado de Rowan me hace desear no haber abierto la puerta. Antes de poder reaccionar, me empuja dentro y luego cierra la puerta. Me sigue empujando hasta que nos detenemos en el espacio entre el vestíbulo, la cocina y la sala.
"¿Qué coño te pasa?", exclama Rowan, haciéndome temblar por su ira.
"¿Qué?".
"¿Creías que Emma no me lo diría? ¿O creíste que no me daría cuenta de la huella de tu mano en su mejilla?"
Empieza a caminar. Sus palabras me hacen entender la razón por l