Ava
Hoy estaba contenta. Mi cita con Ethan no solo había ido bien, sino que mañana volvía al trabajo y pasado mañana sería mi cumpleaños.
Tal y como había predicho el sábado, Ethan había logrado hacerme olvidar. Unos minutos después de llegar a su casa, ya me estaba muriendo de la risa.
Él cocinó y no me decepcionó. La comida estaba deliciosa. Un hombre que cocina y te hace reír tiene algo especial. Fue una noche feliz y divertida. Todo fue mejor cuando volví a casa y pude hablar con Noah.