Quería creerla, pero no podía. La familia que me crió no me quería y ya llevaban veintiocho años conmigo. Tampoco esperaba que Nora y Theo me amaran. No me conocían y por lo que parecía amaban de verdad a Ethan.
“¿Cómo están tan siquiera seguros de que soy su hija?”, pregunté mientras me ponía de pie.
“Ethan pudo haber mezclado las cosas. No me parezco en nada a ninguno de ustedes”.
Ellos tenían una belleza fuera de este mundo y yo era simplemente yo. Nada destacable en mi aspecto.
Ethan