ECOS DEL CORAZÓN.
ECOS DEL CORAZÓN.
SIETE AÑOS DESPUÉS…
La luna colgaba alta en el cielo, un faro pálido que iluminaba el bosque con un brillo etéreo. Serafina corría entre los árboles, sus pies descalzos apenas rozando el musgo húmedo y las hojas caídas. Su corazón martilleaba contra su pecho, cada latido resonando con la urgencia de su huida. El castillo de Lorenzo, una vez su santuario de amor, ahora era una prisión de recuerdos y dolor, que desaparecía en la oscuridad detrás de ella.
El aire frío quemaba s