Stephanie estaba en el podio, sin palabras. Ni en sus sueños más locos había esperado que su padre la honrara de una manera tan grande. Tampoco esperaba volver a ver a Alpha Damien. Miró a la gente reunida y esperó a que cesaran los aplausos.
“Me faltan palabras”, comenzó. “Mi padre literalmente me dejó sin aliento y me dejó sin palabras de un solo golpe”. Estalló una oleada de risas que la hizo sonreír y calmó sus nervios.
“Quiero agradecer a cada uno de ustedes por honrar nuestra invitación