Se me caían las lágrimas.
En ese momento me arrepentí de verdad de algo, me arrepentí de haber conocido a Chárter, y me arrepentí de todo lo que había pasado, y me arrepentí de haberme peleado con mi padre antes de morir.
Sólo porque Chárter y yo llevábamos muchos años enamorados, pero él se negaba a casarse conmigo.
Mi padre me convenció para que rompiera con él, y tuve una gran pelea con ellos.
Nunca me hicieron daño, me lo hice yo misma.
Miraba las espaldas de mi madre y mi padre encorvadas,