Capítulo 87: Una noticia amarga y feliz.
Cuando el tiempo se termina, y tenemos que abandonar el mundo que conocemos, siempre añoramos por un solo instante más aferrándonos a la vida que vivimos con desprecio. Pasamos nuestros días lamentándonos por nada y por todo a la vez, dejando escaparse los minutos y las horas como el agua que se va entre nuestros dedos, siempre pensando en que habrá un después. Ni dólares, ni riquezas; nada de nuestros lujos u opulencias, ni siquiera, las personas a las que eternamente nos aferramos, nos acompa