Capítulo 74: El más duro golpe.
“Cuéntame un cuento antes de quedarme dormido, cuéntame sobre viajes espaciales o vaqueros pistoleros, no me sueltes la mano hasta que me duerma y quédate a mi lado Daryl, por favor, no me dejes solo”
Una fuerte luz le lastimaba los ojos aun teniéndolos cerrados, abriéndolos de par en par, pudo ver una enorme lampara blanca en un techo tambien blanco. Todo el cuerpo le dolía, sentía como si hubiesen arrojado una enorme losa sobre el que le impedía moverse a libertad, girando la cabeza hacia un