Ella mordió su labio: —No juegues así...
Antes de que pudiera terminar, los labios de Alfredo se encontraron con los suyos.
La tenía firmemente contra él. A pesar del desagrado de Aurora, no quiso parecer demasiado rechazante, así que fingió timidez: —No seas así...
Alfredo, deslizando su rostro junto al de ella, replicó: —Somos pareja, un beso no está de más.
Aurora le recordó: —Ya había olvidado que éramos pareja.
—Entre más te bese, más lo recordarás —le aseguró él.
Eso es acoso —dijo Aurora,