El hombre le impidió su paso.
Gabriela se vio envuelta en su sombra.
La cara que tenía delante le resultaba familiar, Javier.
Se apresuró a inclinar la cabeza.
"¿Quién eres?" Javier la miró fijamente, queriendo ver la cara de ella, "Estaba en la sala y no te quitaba ojo, no dejabas de mirar a Rodrigo, ¿qué eres para él y por qué le miras?"
Gabriela bajó la cabeza y apretó la voz, "Lo estás viendo mal."
Después quiso marcharse.
Pero Javier fue implacable y le impidió el paso, "No se supone que er