Instintivamente, dio un paso atrás.
Javier la miró de arriba abajo, y aunque estaba un poco hecha un desastre, no se podía negar su belleza.
El largo vestido rojo le da todo el aspecto sensual de una mujer.
Sus ojos se oscurecieron inexorablemente dos veces, pero cuando pensó en cómo se había hecho daño muchas veces, ¡lo único que quería era atraparla y vengar!
Empujó la puerta del coche y se bajó, "Parece que los dos estamos a destinados a encontrarnos..."
Gabriela se dio la vuelta y echó a cor