Camill cuando se sintió cansada y después de desahogarse quiso volver a casa, no quería poner en riesgo a su bebé, estaba decepcionada de su padre pero no por eso lo iba a arriesgar, tomó un taxi y regresó a la mansión turquesa
Cristóbal andaba peor que un loco por la ciudad buscándola, ella tenía que aparecer y estar bien, el dolor en el tórax ya lo estaba sobrepasando, su rostro sangrado llamaba mucho la tención de sus hombres y las personas que lo veían en la calle, maldición! vamos a casa M