El Ceo ya demasiado molesto con su mujer la tomó de la muñeca, tu vienes conmigo mujercita! hablaba Cristóbal entre dientes, Camill presentía que él hombre iba a castigarla hasta el cansancio
Su..sueltame Cristóbal! Camill ya estaba pasada de copas y trastabillaba con las palabras, el Ceo con sus ojos oscuros y profundos la escaneaba de pies a cabeza, cuánto has bebido rebelde mujer? tu no tienes permitido beber alcohol cuando yo no estoy presente!
A Camill le costaba estar derecha, su cuerpo s