PUNTO DE VISITA DE CAMILLE
¿Por qué creí un poco lo que decía Héctor? No tenía motivos para mentir. Por lo que yo sabía, llevaba años encarcelado. Me preguntaba si era mi resentimiento reprimido hacia mi hermana lo que me hacía pensar así.
Cuando Eva salió furiosa, pasó a mi lado y casi podría jurar que la vi sonreír.
Miré de nuevo en dirección a Héctor. Su rostro era una súplica para que cualquiera le creyera. En realidad nadie lo hizo. Neal estaba interesado. Pero en realidad no se tragó las