La identidad de Korra requería menos discreción que la de personas como Emmett Sandsor.
Por ello, Vera había decidido que, al reunirse con Korra allí, en el Rokuon-ji, no tenía que ser tan cautelosa como cuando se reunió con Emmett en Punta Este.
Y cuando Vera le pidió al monje novicio que transmitiera su mensaje, este no se mostró en absoluto receloso, a diferencia de los guardias de Emmett en Punta Este.
Al oír que Vera era una pariente lejana y que había sido enviada por sus mayores, el no