En cuanto Charlie decidió que volaría a Australia, empezó a pensar en la excusa que le daría a Claire.
Tan pronto como aquella idea cruzó por su mente, pensó en recurrir a un cliente de feng shui. Al fin y al cabo, llevaba tanto tiempo dedicándose a ello que ya era todo un experto.
Por eso, le pidió a Albert que lo llamara un poco más tarde, pero solo después de haber reservado el vuelo de regreso a la Colina Aurous con Claire. De esa forma, al menos podría acompañarla al aeropuerto antes del