Aunque Donald era multimillonario, no era una persona generosa.
En otras palabras, a su modo de ver, él no debería desperdiciar ni gastar más dinero que no debería gastar.
Esto era exactamente lo que sentía mientras miraba a Johnny y los otros cuatro hombres.
Los cinco ya tenían sus brazos roto y ya ni siquiera podían abrir la p*ta puerta del coche por sí mismos. ¿Qué iba a hacer si seguía manteniéndolos a su lado?
Sus salarios eran ridículamente altos. Si él continuaba manteniendolos, sólo