Por ello, las tres facciones distintas dentro del vehículo comenzaron a tramar sus propios planes. Charlie, naturalmente, pensaba en cómo proteger a Tanya y a Trevor, quienes no eran más que peones dentro de un esquema mucho mayor.
En cuanto a Peter, estaba pensando en cómo matar a Charlie, a Tanya y a Trevor lo antes posible. Mientras tanto, Tanya seguía desconcertada por el hecho de que ni siquiera la CIA pudiera hacer nada contra ese despreciable oskiano.
Pronto, el coche llegó a la barrera