Tarlon jadeó y su expresión se volvió seria cuando insistió: “¿Hablas en serio? ¿De verdad dices que ese hombre vino a tu puerta y, en vez de hacerte daño o quitarte la vida, te dio una Píldora Regeneradora de incalculable?”.
“Solo repetirlo me quedo perplejo. Todos hemos oído que es... despiadado, asesino, si no completamente enfermo. ¡Decapitaciones con hélices de helicóptero y cañonazos en la cara! ¡Es peor que el mismísimo diablo! ¿Y dices que no te cortó la cabeza, a pesar de saber que ere