Charlie estaba en la villa termal de Campeones Elys, y aunque por un momento se sorprendió de por qué Zachary lo llamaba, pronto intuyó el motivo.
Al contestar su llamada, se rio entre dientes: “¿A qué debo el placer, Zachary?”.
El tono de Zachary era a la vez temeroso y arrepentido. “Amo Wade, he llamado para disculparme…”.
“¿Disculparte por qué?”, preguntó Charlie a pesar de saber la respuesta.
Zachary suspiró, su voz entrecortada por las lágrimas: “Amo Wade, debo haber perdido la cabeza