En ese momento, Zachary reconoció plenamente el hecho de que había perdido.
Cuando entendió que no era rival para Raymond, sabía que se metería en más problemas si seguía intentando engañarlo.
Por eso sabía perfectamente que, si quería resolver esta crisis, Jacob era la única solución.
Todo lo que podía hacer ahora era encontrar la manera de que Jacob reconociera la realidad, ya que no había otra opción.
Como tal, esperó a que Jacob aterrizara en Dubái, llamaría a Jacob y empezaría a suplica