Cuando Charlie vio al mexicano conduciendo la camioneta hacia el ruinoso pueblo de pescadores, fingió tener curiosidad y le preguntó al joven en el asiento del pasajero: “Oye, amigo, ¿no vamos a Ensenada? ¿Por qué estamos conduciendo hacia este pueblo de pescadores en ruinas?”.
El joven respondió casualmente: “Nuestro coche está casi sin combustible. Hay combustible de contrabando en este pueblo de pescadores que se vende a precio barato. Llenaremos el tanque del coche aquí y seguiremos conduci