La repentina muerte de Adrienne sorprendió a todos. Su hija de dieciséis años casi se derrumba en el acto de la pura sorpresa. Abrazó el cuerpo de su madre y la sacudió desesperadamente, llorando: "¿Mamá...? ¿Qué pasa...? ¡No me asustes...!".
También Jaxson estaba al borde del colapso. Quería dar un paso adelante para investigar, pero su segundo hermano, Kaeden, se lo impidió.
Jaxson miró a Kaeden con cara de sorpresa. Al instante, gruñó: "Kaeden, ¿por qué me detienes? ¡Le ha pasado algo a A