A medida que pasaba el tiempo, el nerviosismo de Kathleen aumentaba.
Estaba nerviosa al ver que aún no tenía noticias de Julian, incluso después de haber pasado mucho tiempo. No importaba lo que hiciera, no podía contactarse con su número.
Estaba tan preocupada que le acabó enviando a su abuelo, Jordan Fox, un mensaje en el que le explicaba su repentina situación.
El asunto se había complicado tanto que superaba la competencia de Kathleen y su grupo. No le quedaba de otra que buscar la ayuda