Él se había acostumbrado a la mediocridad en su vida, y no había hecho nada digno en cincuenta años. Ahora asistía a varias reuniones formales y veía a varios líderes y élites todos los días al ser el segundo al mando de la Asociación de Caligrafía y Pintura. Todo esto le daba la ilusión de que él también era una élite.
Esta tarde los representantes de la Asociación de Caligrafía y Pintura se dirigieron nuevamente a la ciudad para otra reunión. Esta vez era para comunicar los detalles del inter