¡Las palabras de Charlie hicieron que todos los presentes, incluyendo Helena, se sintieran extremadamente sorprendidos!
Todos se preguntaban qué podían significar realmente sus palabras. ¿Podría ser esta la típica charla vacía y de ensoñación en el arte de la guerra?
Esto era demasiado absurdo, ¿verdad?
Este sentimiento era como el de una persona que le preguntaba a otra: “M*ldita sea. El presidente quiere despedirme. ¿Qué debo hacer ahora?”.
Como resultado, la otra persona le decía de repen