En este momento, Hunter sacó otro cigarro de su bolsillo. Después de encenderlo, sacudió la cabeza y suspiró mientras decía: “Desperdicié un cigarro cubano solo por un humilde lacayo. Hermosas cubanas de dieciséis o diecisiete años tuvieron que frotar las raíces en sus muslos poco a poco para hacer estos m*lditos cigarros. Es realmente una pena...”.
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Al mismo tiempo, tan pronto como los guardaespaldas que hacían guardia en el interior de la parte delantera de la antigua mansión escucharon l