Después de un largo momento de silencio, Doris dijo: “Edmund, si acepto ser tu amante e ir a trabajar para tu compañía, ¿puedes prometerme que no me obligarás a revelar ningún secreto comercial del Grupo Emgrand?”.
Edmund frunció el ceño consternado al escuchar eso y le preguntó: “Eres solo una gerente en la compañía. ¿Por qué deberías ser tan leal a ellos?”.
Doris respondió con seriedad: “¡Es mi ética profesional!”.
Edmund se burló: “Doris, hay tres cosas de ti que son valiosas para mí. Núme