"¡¿No tienes un celular?!".
Charlie no podía creer lo que oyó tras escuchar las palabras de Wendy.
Hoy en día, hasta las tías que ponían puestos en la calle también poseían un teléfono inteligente. Así que, ¿cómo era posible que una chica joven y a la moda como Wendy ni siquiera tuviera su propio celular? Esto era realmente increíble.
Cuando Wendy vio la cara de asombro de Charlie, se sintió aún más avergonzada. Tartamudeó mientras explicaba: "Cuñado, yo... yo... mi celular había sido previam