La risa de Jack llena la oficina, Sabrina lo mira con odio, mientras que Jason se siente incómodo de tener que hacer algo como eso, sobre todo porque sabe que Jack es imposible de chantajear, si lo del hijo le resultó fue de milagro y porque encontró una alternativa.
Pero ahora que además se enamoró de la chica que iba a darle el heredero… todo se vuelve más complicado.
—Haz lo que quieras, Jason Gosling —responde al fin Jack a esa amenaza—. ¿Quieres quitarme de la empresa? ¡Perfecto! Puedo des