—Por supuesto que no quiero perder lo que tuvimos. ¿Tú también crees de veras que es necesario llegar a estos extremos?
—Sí, es necesario.
Manuel se quedó sin palabras, tratando de contener su desesperación:
—Diana, ¿cuándo te volviste así? ¡Antes nunca te importaban este tipo de cosas!
—Antes no me importaban este tipo de cosas porque éramos esposos, porque yo era la gerente general del Grupo Martínez. Ahora sí me importa, porque soy Diana.
Diana siempre había sido una persona bastante racional