Los rayos del sol de la mañana iluminaron suavemente la acogedora sala de estar de la casa de Amanda y Louis. María, la madre una vez abandonada y ahora redescubierta, estaba sentada a la mesa del comedor, bebiendo una taza de té caliente. Las últimas semanas habían sido un torbellino de emociones y transformaciones para María, y todavía estaba asumiendo el giro inesperado que había tomado su vida. Amanda entró en la habitación con una sonrisa y llevando una bandeja de pasteles recién horneados