Luego de haber terminado con la pequeña reunión que Patrice y Soren tuvieron, la rubia se fue a la oficina, mientras que el pelinegro fue al segundo piso para entrar en la habitación en la que estaba Owen. Allí la morena estaba organizando el lugar mientras que el trigueño yacía en la cama cubierto por las sábanas e incluso llevaba puesta un atuendo diferente.
—¿Cómo se encuentra el paciente, Liza? —preguntó, viendo al hombre sobre la cama.
—Él estará bien por el momento, no ha mostrado señales