―¿Proteger a Gideon y a Zola? ―repitió, extrañada―. No entiendo, ¿qué quieres decir con eso?
Daliah suspiró y dejó caer su cabeza hacia atrás, se sentía cansada mentalmente. Su único escape para esas ocasiones era visualizarse en una playa disfrutando de un helado y la fresca brisa marina, con eso le bastaba para estar cómoda.
―Supongo que estás al tanto de los planes que tiene Verona con sus nietos.
―Apresurar su entrenamiento, pero eso no tiene nada de lógica. Ambos son unos bebés todavía, se