El silencio en la biblioteca a veces podía llegar a ser molesto, o eso es lo que Daliah solía decir siempre, pero para él era perfecto. La calma de ese lugar le recordaba a su madre, muchos de los ejemplares que estaban en las repisas eran de libros que en algún momento leyó con ella cuando era niño.
Su madre, lady Geraldine, fue la mujer más humilde, bondadosa y oble que pudiera conocer. Amaba compartir con los ciudadanos cómo si fuese una de ellos, cómo si hubiera nacido en las mismas condici