―Hola, ya volví… ¡Wow! ¡¿Qué fue lo que pasó aquí?! ―soltó la pelirroja sorprendida por el estado del apartamento―. Parece que el lugar se convirtió en la baticueva o algo así. Galen, ¿no se supone que te quedaste a hacer guardia?
El rubio la miró desde el piso con un rollo de cinta adhesiva en la mano.
―Bueno, resulta que Clarisse es más difícil de convencer de algo desde que está embarazada ―contestó sonriendo avergonzadamente.
―¡Las ventanas están cubiertas con papel!
―¡Ya lo sé! ¡Yo ayudé a