Mundo de ficçãoIniciar sessãoCYDILER
Miro al chico a mí lado con asombro, al igual que todos los demás, y se notaba sumamente tenso allí sentado en la silla en medio de todos nosotros. Su vista estaba puesta en la madera, sus manos apretadas en puño y los músculos de su mandíbula se apretaban con tanta fuerza que me aterraba el pensar que podría rompérsela.







