Axel Vega Lazcano
León, Guanajuato, México
Apenas acomodé a Amaia en el auto y ella de inmediato, cerró los ojos. No podía creer que las dejé unas 4 horas máximo y acabaron ambas en esas condiciones tan terribles, lo que provocó que yo discutiera con la güera, de camino al departamento.
–Axel ya bájale a tu enojo – Mi amiga seguía en ambiente – Además Amaia ya se ha quedado dormida.
–Me parece el colmo güera, que viendo tú misma hace rato que Amaia se desmayó, te atrevieras a darle de tomar – L