—Te dije que solo yo sabría cuánto podrías resistir —expresa con suficiencia el pelinegro.
Leslie, quien se encuentra en sus brazos, hunde la nariz en su cuello, y ambos suspiran. Algunos actores los ven por los pasillos de la empresa, sorprendidos por la escena. Pero Dorian solo se enfoca en llevar al baño nuevamente a la mujer para encargarse de ella.
La rubia se vuelve a sentir como una niña pequeña, pero que esta vez ha sido arrollada por un camión, cuando él deja que sus pies toquen el sue