Adolorida me despierto siendo consciente que no estoy en mi casa, abro los ojos y estos fallan al principio al ver nublado y todo moviéndose de un lado a otro; sé que estoy en un bosque pero no sé cuál, además es probable que sea de madrugada porque el cielo se mantiene oscuro. Me levanto y me toco la cabeza notando que mis dedos terminan por mancharse de un líquido viscoso que pronto me doy cuenta que es mi sangre.
Suspiro e intento averiguar dónde estoy pero no mis oportunidades de buscar una