Cuando abrí los ojos, sentí que quedaba ciega por la intensidad de las luces blancas.
Parpadeé varias veces, sintiendo el peso de mi cuerpo hundido en un colchón que no era el mío y el olor a desinfectante me tenía mareada.
Estoy en la habitación de un hospital.
Mierda.
Esto es lo menos que necesito.
Intenté sentarme, tratando de buscar alguna manera de que el mareo parara, pero solo me sentí peor, por lo que me dejé caer de nuevo, cerrando los ojos y dejando que los recuerdos me bombardearan c