El viaje en la SUV fue tan tenso que el aire acondicionado casi ni se sentía. Holden, en el asiento delantero, parecía estar absorto en su teléfono. Sin decir ni una sola palabra, pero yo conocía esa expresión:
Estaba incómodo.
Lo que no sabía era si conmigo o con la situación como tal.
Andrea conducía en silencio, pero siempre manteniendo esa sonrisa divertida en sus labios.
Ella sí que estaba disfrutando toda la situación.
Mientras tanto, yo me mantuve hundida en el asiento trasero, con mamá