Capítulo 17 — Es práctica.
—¡Te daré una patada en las…!
No tuve tiempo de terminar aquella frase, ya que la puerta se abrió un poco más y fui capaz de ver su estúpida sonrisa de demonio. Yo, todavía sosteniendo la toalla contra mi pecho, intenté alcanzarlo con la otra, pero él lo alzó por encima de su cabeza y retrocedió un poco más.
¡Tienes que estar bromeando, Somerset!
—Vamos, Adara. Sal a buscarlo... Quiero ver qué tanto lo deseas.
—¡Eres un idiota!
—Y tú estás en toalla. Considéralo un empate.
Con un gruñido de fru