Valentina Petrova
Tenía aproximadamente una hora viendo dormir a Nicolás después de tener mucho sexo había caído completamente rendido.
Pensé no ir otra vez alejarme de él y quizás volvernos a encontrar en algún momento o que él siguiera haciendo su vida pero me parecía absurdo seguir con este juego.
Con mi mano derecha acaricié su rostro suavemente toqué aquella pequeña barba de un par de días a pesar de que se veía un poco descuidado seguía viéndose igual de atractivo.
Aquellos ojos se ab