023. VENGANZA POR MI HERMANA
VALERIA
Dolía, dolía demasiado como si hubiese metido los dedos dentro de un horno encendido y la verdad, es que se veían justo así mismo, sangrando y quemados.
— No es ella, esa chica idiota se equivocó de nuevo ¡No debimos confiar en que lo haría bien! – el vampiro rugió con molestia pateando una silla, luego se calmó de su desliz y guardó la piedra en su caja.
— Ya no nos podemos quedar aquí, el Rey Lycan estaba husmeando en esa manada y es solo cuestión de tiempo que nos descubra – declar