DANIEL
Me despierto y lo primero que noto es el espacio vacío en la cama. Observé la habitación y no había rastro de ella.
Me levanto y decido darme un baño rápido, hoy debo viajar a la manada real y quiero hacer un par de cosas antes.
Bajo hasta el piso de Séfira y toco un par de veces su puerta, al ver qué nadie abre decido entrar. La habitación parece fría, como si ella no hubiese pasado la noche aquí.
—¿Arthur, has visto a Séfira?— le pregunto a mi beta al llegar a mi oficina.