LUCIEN
Llegué a mi habitación con el cachorro, una sonrisa de tonto estaba en mis labios mientras lo veía.
Me acerqué a la cama con él para que ella supiera que estaba allí.
—Amor, creo que ya debemos ponerle un nombre, dijiste que preferías darle uno cuando estuviera con nosotros.
Ella seguía con sus ojos cerrados sin decir nada, dolía verla así, pero estaba seguro de que iba a pasar.
—Debes darle pecho, es importante para él, no puedes quedarte de bella durmiente.
Solo suspiré y me acos