Lily se quedó completamente inmóvil al contemplar la expresión de absoluto desconcierto en el rostro de Mark.
Las palmas de sus manos comenzaron a sudar y sintió cómo su corazón latía cada vez más deprisa.
—Yo... eh... solo estaba hablando conmigo misma. Acabo de recordar una escena de una novela que estaba leyendo por internet —balbuceó, rezando para que él no hubiera escuchado la parte en la que acababa de delatarse.
A Mark le tomó varios minutos recuperarse de la sorpresa.
Para cuando lo hiz